Hoy te escribo ya de noche, como te dije en otra sesión esto de escribir me cuesta mucho y aunque estoy haciendo un esfuerzo a la par que veo que me sienta bien, no siempre estoy en condiciones y además a veces no creo que sirva para nada. Ahora te escribo y debo decirte antes que se me olvide que esta mañana quedé con un amigo para desayunar y que me acompañara a resolver un asunto de trabajo, presentar unos papeles de cursos realizados para que el sueldo aumente en cierta cantidad. Salí de casa con el maletín, con los papeles dentro, al menos eso creia yo, cuando estábamos desayunando caí en la cuenta que había confundido la cartera y me había traído la de los papeles del médico. Esto mi médico dice que son despistes, no sé, pero desde luego me hacen difícil el día a día. Ayer bajé a desayunar sin dinero, cosa que me suele ocurrir con cierta frecuencia, así como dejarme en el bar en que desayuno cualquier cosa en la barra, las gafas, el tabaco, en una ocasión la carpeta con los papeles del seguro medico.
Estos son despistes de los que ahora me acuerdo pero hay mas que suelen olvidárseme, quizás con estas sesiones en el diván pueda dejar constancia de ellos.
En mi infancia y juventud no recuerdo que me pasara esto, mas bién lo contrario, era ordenado y hacia las cosas que tenia que hacer.
La primera referencia de despistes, fue un día hace quizás unos 15 años en que me encontraba en la calle con una compañera de trabajo y nos encontramos con un amigo mío, pensé en presentarlos, como es lógico pero no lo hice porque no recordaba el nombre de mi compañera. Entonces eso me daba vergüenza, hoy día no, esta mañana también me encontré con un amigo que me pregunto como me encontraba y yo le dije como ejemplo de mi situación que no recordaba su nombre, el no me creía, pero era cierto no me acordaba, yo lo había visto un rato antes cuando el hablaba con una persona y ya intente recordar su nombre sin conseguirlo. Al rato de estar con él logre acordarme.
Ahora mientras escribo me viene a la cabeza otro despiste, en casa me entraron ganas de orinar y fui a la cocina y levante la tapadera de la basura y me la saque, entonces caí en lo que estaba haciendo, menos mal, la cosa se solucionó cambiando al sitio adecuado.
Yo no sé si estos despistes tienen relación con la memoria o no, pero algunos inciden en mi calidad de vida. En las conversaciones con amigos mi frase más usada es “no recuerdo”, si estamos en una conversación hablando de cine, literatura o temas de este tipo muchas veces no intervengo porque no recuerdo nombres de autores, de películas, de actores y son necesarios para entrar en la conversación, para poder aportar algo.
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